Parlamentos
comprometidos con los Derechos Sexuales y Reproductivos
Entrevista
a la Diputada Myriam Garcés, quien asistió a la Segunda
Conferencia Internacional de Parlamentarios 2004, sobre la implementación
del Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población
y Desarrollo, realizada en Estrasburgo, Francia del 18 al 19 de octubre
del 2004, encuentro que contó con la presencia de más
de 170 representantes de los Parlamentos del mundo.
¿Para
qué la Conferencia?
Esta
Conferencia fundamentalmente quería mirar cómo se habían
cumplido las acciones previstas en Cairo en 1994, en las diferentes
regiones del mundo. Quería también dar seguimiento a lo
que fue la Primera Conferencia de Parlamentarios en Ottawa, 2002. Estaba
centrada en dos ámbitos de gran interés: el primero, relacionado
con los recursos. Cómo aportar y cómo mover a los países
donantes a que se mantengan y se incrementen las donaciones para poder
llevar adelante los diversos programas que en los países en vías
de desarrollo se están realizando, en relación concretamente
a los programas de salud sexual y reproductiva.
Otro
de los énfasis fue impulsar el compromiso político de
los diferentes actores, particularmente de los parlamentarios, para
financiar en la medida de lo posible los programas nacionales, así
como también formular leyes, reformas legales y todas las políticas
que sean necesarias tanto para brindar información como para
incrementar servicios de salud sexual y reproductiva en los países.
¿De
las realidades expuestas sobre los diferentes países, en qué
aspectos se ve necesario priorizar las acciones?
En todo lo que son las políticas preventivas enfocadas especialmente
a la juventud y lógicamente, la necesidad de continuar con los
programas destinados hacia la mujer. En todos nuestros países
tenemos una gran preocupación sobre lo que está pasando
con la juventud y también sobre su necesidad de ser orientada.
Estamos claros en que la juventud tiene que protagonizar procesos de
análisis y diálogo que le permitan ir generando una actitud
en relación a la vida sexual, en relación a los problemas
que se están suscitando como son el aumento de los embarazos
no deseados de las adolescentes, el aumento del SIDA como una pandemia
que ésta azotando también a la población ecuatoriana
y de la cual, las mujeres y la población entre los 18 y 30 años
es la más afectada.
Como
se analizó en Estrasburgo, esto nos lleva a la necesidad imperiosa
de generar política de prevención y atención a
las diferentes problemáticas y de forma particular a los aspectos
relacionados con los derechos sexuales y reproductivos.
¿A qué compromisos llegaron?
Los
parlamentarios y parlamentarias se comprometieron a dar máxima
prioridad en el análisis de los presupuestos nacionales, para
que éstos tengan un mayor porcentaje para el ámbito social,
es decir para educación y salud fundamentalmente. Otro compromiso
es el de desarrollar todas las acciones y reforzar aquellos programas
que están encaminados a reducir la mortalidad y la morbilidad
derivada de la maternidad. En este aspecto tiene cabida el problema
de los abortos que se realizan en nuestros países que como sabemos,
al no estar legalizados, existe un alto nivel de muerte por esta causa.
Se
está viendo también que en los diferentes países
es importante fortalecer los servicios de maternidad sin riesgos. En
Ecuador habría que reforzar y hacer un seguimiento mucho más
estricto a lo que es la Maternidad Gratuita, que es un programa que
permite atender a las madres, especialmente de la población pobre
del país, en lo que se relaciona con el embarazo, el parto y
el puerperio y la atención a los niños hasta los cinco
años de edad. Creo que estos han sido algunos elementos importantes
que se han adelantado en el país en relación a este aspecto,
pero que requieren ser profundizados y contar con los presupuestos necesarios.
Otro de los de los compromisos asumidos por los países es reforzar
e incrementar programas y presupuestos para prevención y atención
del VIH/SIDA. Por otro lado, también veíamos de fundamental
importancia fortalecer los servicios de planificación de la familia,
para permitir que las mujeres tomen decisiones, conjuntamente con su
pareja, o cuando no es posible por sí mismas, sobre el número
de hijos que van a tener y los espacios entre embarazos; para que éstos
sean absolutamente decididos en cuanto a las posibilidades de la familia,
de la pareja y viendo también el derecho de los niños
al nacer.
En
lo que respecta nosotros, particularmente como parlamentarios, los compromisos
se relacionan con la generación de leyes que tengan que ver con
las políticas de derechos sexuales y reproductivos. Un elemento
central es la fiscalización que se tiene que hacer a los diferentes
Ministros de Estado, particularmente de Educación y Salud, para
ver cómo se están aplicando las diferentes leyes que existen.
En el Ecuador está elaborada la propuesta del Código de
Salud, en donde hemos integrado lo que es derechos sexuales y reproductivos
como un capítulo central en relación a la salud.
Es
importante abrir los espacios de diálogo, de análisis
y de elaboración de propuestas con la sociedad civil organizada;
encontrarse con las diferentes organizaciones e instituciones del Estado,
así como del sector privado. Esto lo hemos hecho a través
de mi despacho y con muy buenos resultados, porque además es
ir generando una aprehensión de los procesos desde los diferentes
sectores, para que una vez que han sido hecha de las leyes, podamos
hacer un seguimiento desde la sociedad, desde el Estado y desde el Parlamento
particularmente.
¿En qué medida la presencia de mujeres en el Parlamento
ha aportado para el posicionamiento de propuestas que apuntalen el cumplimiento
de sus derechos?
La
presencia cada vez mayor de mujeres en el Parlamento hace que se vayan
generando niveles de discusión y de propuesta, en este caso concreto,
de derechos sexuales y reproductivos y en otros temas de lo social.
Pero
yo creo que es importante reconocer que cada vez existen más
hombres legisladores que ya vienen con estos niveles de preocupación
e interés y que se convierten en aliados fundamentales en las
propuestas que hacemos a estos niveles. Esto sucede en Ecuador, donde
he tenido una muy buena aceptación y receptividad de compañeros
parlamentarios que forman parte de la Comisión de Salud y Medio
Ambiente del Congreso. En esto cuentan mucho los niveles de diálogo
y análisis que hemos realizado con ellos; hemos abierto canales
para que puedan ser escuchadas representantes de instituciones ecuatorianas
e internacionales como el UNFPA, uno de los apoyos fundamentales en
lo que son las políticas de salud.
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