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160 mujeres y jóvenes con discapacidad de América Latina y el Caribe participan en cursos de liderazgo y empoderamiento

30 Octubre 2020
Foto de panelistas de la inauguración de los cursos

Las mujeres y jóvenes con discapacidad enfrentan discriminación y grandes barreras para el acceso a la salud sexual y reproductiva, y enfrentan mayor riesgo de  sufrir violencia basada en género, en especial la violencia y el abuso sexual, los embarazos no deseados y las esterilizaciones forzadas. Más de 70 millones de personas, que son el 12,6% de la población de América Latina y el Caribe, viven con alguna discapacidad (CEPAL, 2014). Esta cifra se puede aproximar a la población total de Centroamérica: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, más Cuba. 

Con estos antecedentes, la Red Latinoamericana de Organizaciones No-Gubernamentales de Personas con Discapacidad y sus Familias (RIADIS), la International Disability Alliance (IDA), la Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador (UPS), con apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas para Latinoamérica y el Caribe (UNFPA) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en el marco del proyecto DECIDIMOS, realizaron hoy la inauguración de los Cursos Regionales Accesibles de Liderazgo y Empoderamiento de Mujeres y Jóvenes con Discapacidad.

Ana Lucía Arellano, Presidenta de RIADIS y Presidenta de la Junta Directiva de IDA dijo que este curso busca que las organizaciones de personas con discapacidad, en especial las de mujeres y jóvenes, desarrollen capacidades de liderazgo y empoderamiento y fortalezcan su sostenibilidad, para una mayor exigibilidad de sus derechos, en particular sus derechos sexuales y reproductivos y su derecho a una vida libre de violencia. “Estos cursos permitirán conectar a la región e impulsarán el liderazgo y empoderamiento de mujeres y jóvenes con discapacidad”.

Los cursos tendrán una duración de 6 semanas y están dirigidos a 80 mujeres y 80 jóvenes con discapacidad de América Latina y el Caribe, pertenecientes a organizaciones de la sociedad civil. Los cursos serán dictados por las instructoras y activistas: Liliana Zanafria de Ecuador y Gabriela Martínez de México, que cuentan con amplia experiencia en el trabajo con personas con discapacidad. 

Elizabeth Pérez Sántiz, mujer indígena, representante de la organización Amor sin Fronteras de México y participante del curso, señaló la importancia de estos espacios para el empoderamiento interno de las comunidades y organizaciones de personas con discapacidad, para avanzar de manera colectiva en la exigibilidad y visibilización de sus derechos.

“Esperamos que las personas participantes fortalezcan sus capacidades y conocimientos en derechos humanos y se conviertan en transmisoras de conocimiento en sus organizaciones, en sus familias, en sus comunidades, en sus países. Necesitamos que cada una y uno de ustedes conviertan este sueño en algo real, que sean protagonistas de estos cambios hacia un mundo más inclusivo y participativo. Como Fondo de Población de Naciones Unidas estaremos listos para apoyarles”, dijo Harold Robinson, Director Regional del UNFPA para América Latina y el Caribe.

Miriam San Juan Delgado, Jefa de Servicio de Cooperación Multilateral de la AECID señaló que junto a UNFPA se lleva adelante la estrategia Decidimos para la promoción de los derechos sexuales y reproductivos y una vida libre de violencia basada en género para personas con discapacidad y que es muy importante sumar iniciativas para contribuir a la exigibilidad de sus derechos.

“Este curso es un paso más para alcanzar la Agenda 2030, sin dejar a nadie atrás” dijo María Soledad Cisternas, Enviada Especial del Secretario General sobre Discapacidad y Accesibilidad de Naciones Unidas. Irene Valarezo, activista ecuatoriana enfatizó la importancia de que las personas con discapacidad puedan identificarse, reconocerse y empoderarse para sumar al cambio de la sociedad. Desde la academia, Miriam Gallegos y el Fernando Pesantez de la UPS, señalaron la importancia de que los espacios educativos sean más inclusivos.