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En Ecuador se desarrolló el Seminario Internacional sobre la situación de la juventud y la post pandemia y se presentó la Estrategia Nacional de Juventudes

En el Día Internacional de la Juventud, 12 de Agosto, el Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional realizó un seminario internacional con reconocidos expertos académicos en temas de juventud, de España, Chile, México, Argentina, Uruguay, Costa Rica, Colombia y Ecuador; quienes compartieron con alrededor de 800 personas provenientes de varios países de Iberoamérica, experiencias, reflexiones y propuestas sobre las juventudes para la post pandemia.

Las juventudes entendidas como una construcción socio histórica, cultural y relacional en las sociedades contemporáneas, cambia y se resignifica, planteando nuevas y diversas interrogantes. Esta es la premisa con la que Francisco Cevallos, secretario técnico del Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional apertura el Seminario, que contó con el apoyo del Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), la Pontificia Universidad Católica del Ecuador; la Fundación Esquel – Ecuador, y el Proyecto Sart de la Unión Europea

En el primer panel Viejos y nuevos enfoques en el abordaje de Juventudes, Carles Feixa de la Universidad Pompeu Fabra de España planteó que el coronavirus se convierte en el acontecimiento generacional del siglo XXI y que, frente a la crisis expresada en la precarización del empleo, el declive institucional y la protección social con menor acceso a salud y educación, baluartes del Estado de bienestar, debe apostarse por la creatividad y la cultura colaborativa en un contrato intergeneracional.

José Antonio Pérez Islas, sociólogo y docente en la Universidad Nacional Autónoma de México, realizó un recorrido histórico por los estudios juveniles, desde 1930 hasta la época actual, encontrando que la mirada adulto-céntrica continúa presente, pero destaca la aparición de movimientos juveniles con voz e imagen propias; advierte sobre la necesidad de generar conocimiento y políticas públicas que enfrenten la política post neoliberal.

Alejandra Delgado, socióloga especializada en desarrollo social, juventud, y docente de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, enfatizó en la necesidad de visibilizar y contextualizar a las juventudes y comprender el lugar que ocupan en la realidad social. Las respuestas deben ser con, para y por las y los jóvenes.

Diego Plua, joven consejero alterno del Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional, director de la organización Liderazgo y Acción, recordó que el día de la juventud se relaciona con la lucha por sus derechos y la posibilidad de construir un plan de vida. El reto de la post pandemia requiere “organizarnos y aprovechar la tecnología para ello, porque detrás de cada territorio hay una historia, hay sueños que no tienen atención”. Finalizó, solicitando el compromiso por parte del Estado, la familia y la empresa privada para garantizar la participación y el empoderamiento de las juventudes.

En segundo panel, Entre lo cualitativo y lo cuantitativo, Ana Miranda de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de Argentina, destacó la importancia de corregir desigualdades de base, la construcción de autonomía de las juventudes no valoradas, así como, la importancia del acompañamiento y la inclusión social en el marco de esta crisis mundial.

Ernesto Rodríguez del Centro Latinoamericano sobre Juventud de Uruguay, con amplia experiencia en la construcción de políticas públicas para juventud, prevención de la violencia y desarrollo social, manifestó que las y los jóvenes siguen siendo considerados más como sujetos de riesgo que como sujetos de derechos o actores estratégicos del desarrollo. Enfatizó en la necesidad de mirar a la juventud como parte de un todo social donde las relaciones intergeneracionales son fundamentales para su desarrollo y el de la sociedad. Destacó los desafíos que deberá enfrentar la generación joven más grande de la historia y mejor preparada, por el creciente endeudamiento externo actual. Estamos hipotecando generaciones enteras como ya ocurrió en los 80, aseguró.

Jonathan Choloquinga, delegado del Consejo Consultivo Nacional de Jóvenes y estudiante de Ciencias Políticas, comentó que las juventudes están participando en la construcción de políticas públicas, rompiendo paradigmas, siendo actores estratégicos de la sociedad dentro del Estado y en los territorios.

En el panel ¿Nuevos escenarios, nuevos derechos?, Óscar Dávila del Centro de Estudios Sociales de Chile, habló del aumento de la pobreza, del precario desempeño económico y educativo, las brechas sociales y el abandono escolar. La educación y empleo, ambos virtuales o a distancia, son elementos novedosos que requieren de un análisis profundo por los efectos en las juventudes. Enfatizó en la necesidad de redefinir y reafirmar el rol del Estado y las instituciones sociales para garantizar el derecho de los y las jóvenes, junto con la necesidad de redefinir a la juventud y sus nuevas necesidades y demandas, así como revertir las brechas y desigualdades. Se requiere un rol más activo del Estado desde un enfoque intergeneracional, afirmó.

Dina Krauskopf de la Universidad de Costa Rica, referente para la construcción de políticas públicas de juventud en Centroamérica, reconoció la importancia que el enfoque intergeneracional como meta, tiene en el Ecuador, para comprender las juventudes. Afirmó la necesidad de resolver la disparidad digital y el acceso al conocimiento, la desigualdad económica, la polarización socio económica y territorial, y el aislamiento de los sectores más pobres. La invisibilidad es una forma de violencia que trae repercusiones de indignación, dijo y se pronunció sobre la necesidad incorporar a las juventudes en el imaginario social.

Germán Muñoz de la Universidad de Manizales de Colombia, destacó la importancia de este Seminario y la necesidad de realizar una lectura de la realidad social desde el punto de vista de los jóvenes que en este momento se manifiestan sobre sus derechos vulnerados, la corrupción, el extractivismo, la precarización de la vida, el abuso de poder. En la actualidad se presentan nuevas formas de acción colectiva y conectiva desde las juventudes.

Yolanda Hernández, consejera por la juventud del pleno del Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional, corroboró que los temas de juventud vienen siendo relegados desde hace mucho tiempo, y señaló que conocer estas nuevas perspectivas es fundamental para el trabajo institucional, junto con la necesidad de vincular la gestión pública con la investigación y la participación. Hay incertidumbre frente al futuro en el actual contexto socioeconómico y político, por lo que apuestas como la realizadas en este Seminario, son importantes de sostener.

 

Al cierre del seminario se presentó la Estrategia Nacional de Juventudes, para lo cual se desarrolló un foro con la participación de Francisco Cevallos, Director Técnico del Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional; Max Trejo, Secretario General de la OIJ; Alba Jalón, Viceministra de Inclusión Social; Mario Vergara, Representante Nacional de UNFPA; Evelyn Yucailla, representante de la juventud de la CENJ.

Francisco Cevallos, Director Técnico del Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional presentó estadísticas significativas del país referentes a la juventud y empleo: "En 2018, 1 de cada 5 jóvenes que trabajaba, lo hacía por cuenta propia; 1 de cada 10 jóvenes estaba desempleado,  2 de cada 10 estaban en subempleo, 1 de cada 5 ni estudia ni trabaja". Además presentó los siguientes datos sobre salud sexual y reproductiva, planificación familiar y discapacidades.

 

Mario Vergara de UNFPA señaló que las y los jóvenes han sido los primeros en movilizarse para atender la pandemia, en especial de quienes trabajan en el sector salud, y reconoció el esfuerzo de trabajadoras y trabajadores de la salud. Además motivó a la reflexión sobre la violencia basada en género y los femicidios como fuertes causas de vulneraciones a los derechos de las y los jóvenes que deben prevenirse y erradicarse. Señaló que la pandemia dificulta el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, como el acceso a métodos de planificación familiar, que pueden traer como consecuencia embarazos no planificados, también se ha disminuido el acceso a los controles del embarazo, lo cual puede traer como consecuencia la muerte materna. 

En el cierre del Seminario, Francisco Cevallos agradeció la participación amplia del Ecuador y otros países de la región y el alto nivel de los ponentes, y anunció una segunda edición del seminario el 26 de agosto, el 2 y 9 de septiembre del 2020.